La voz que me precede

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De: Hulda Salum
Para: A. Thaler
Fecha: Aug 30, 2021, 11:36 AM

El Coronel del ejército preguntaba constantemente por mí, para saber que no me había ido a la zona. Todos allí me hacían cuarto; yo iba a la zona cuando sabía que habían vuelto a la base, alguien siempre me avisaba.

Alquilaba siempre la misma lancha. Navegábamos 2 horas por el río Magdalena hasta la desembocadura en el río Bartolo y ahí llegábamos a Ramblas.

Allí comía mucho pescado, porque un agente de nombre Izquierdo pescaba para hacerme un rico almuerzo o comida.

Siempre encontré personas muy amorosas conmigo... El Eterno me cuidaba... Aunque yo no lo conocía.

Alguna vez pregunté al lanchero si la guerrilla se metería conmigo; él respondió: hablando de eso, Señora, ellos le mandan decir que mientras usted esté en la zona la van a cuidar y nunca se enfrentarán mientras usted los visita.

En ese tiempo había una facción del grupo de Camilo Laín, un ex sacerdote. Era otra guerrilla con ideales no de narcotraficantes sino con ideales revolucionarios.

Pablo Antonio Marín, alias “Tirofijo”, la creó para defenderse de los contrarios al partido liberal, que era el suyo y de su familia.

Él cambió su nombre de Pablo Antonio Marín Guarín por uno de un campesino que murió defendiendo ideales revolucionarios.

Esa era la guerrilla de aquellos tiempos.

En Ramblas no había mucho. Era una hacienda ganadera. Creo que había 2 kioskos abiertos y allí ocupábamos hamacas con mosquiteros.

En la noche el ganado se movía y me parecía que era la guerrilla. Al parecer no le temía a nada; seguía con mi cuento...

Hablábamos sobre la llegada del bebé, pero no teníamos ropa para ponerle. Eso no parecía preocuparnos.

Totalmente irresponsables.

Un tiempo después hubo cambio de planes. Así, de repente, los trajeron y formaron en la estación del tren.

Así salimos para Puerto Parra y Las Montoyas... en el tren de palito.

Era un caserío y parecía que solo en tren se llegaba allí.

Cuando mi esposo dio parte al Coronel de su tropa... y de mí, armó un tropel grande; se enojó mucho, y con razón. ¿Qué hacía allí una mujer en embarazo y en zona de guerrillas?

La dirección general sancionó a Gerardo con 72 horas de arresto simple (eso va a la hoja de vida).

En pocos días salimos para Bogotá.